La Sangre.

Por las calles de esta ciudad

El calor del verano

Me recuerda a ti,

A un calor diferenciado,

De la sangre,

Que debajo de tu piel

Me calentaba de forma pulsante.

Pulsa mi corazón

Al paso que me pierdo en las venas de este lugar.

El rojo que se apoderaba de tu rostro, 

Lo encontré en una rosa,

No tuve opción, 

La cogí.

Tal vez movido por el cautivador romance que se via por allá,

O quizás por la brisa Marina.

Tan suave como nuestro tacto.

Así fue.

Ahora la tengo conmigo.

Y quien sabe,

Cuando nos encontremos,

Daré esta 

Rosa a ti.


Comentários

Postar um comentário

Postagens mais visitadas